Power BI bonificado: 10 errores que cuestan dinero

“Si no puedes describir lo que haces como un proceso, no sabes realmente lo que estás haciendo.”
— W. Edwards Deming.
Un curso de Power BI bonificado puede permitir que una empresa forme a su equipo utilizando su crédito FUNDAE. Pero “bonificable” no significa “bonificado automáticamente”. Entre contratar la formación y aplicar correctamente la bonificación hay fechas, participantes, registros, costes y documentación que deben cuadrar. Y algunos errores pueden convertir un curso perfectamente impartido en dinero que la empresa finalmente no puede recuperar.
FUNDAE lo explica sin demasiada literatura:
“La no comunicación en los plazos mencionados implicará que el correspondiente grupo de formación se considere ‘no realizado’.”
La frase procede de las preguntas frecuentes oficiales de FUNDAE y merece atención porque resume bastante bien el problema. Puedes haber contratado un buen profesor, haber formado a cinco empleados y haber conseguido que el equipo construya su primer cuadro de mando. Si la gestión administrativa no se hace correctamente, que la formación haya sido útil no garantiza que pueda bonificarse.
Esto resulta especialmente relevante en una formación de Power BI para empresas, porque es frecuente encontrar cursos en aula virtual, cambios de sesiones por necesidades de los participantes, diferentes niveles dentro del mismo equipo y trabajadores que tienen que compaginar la formación con cierres, reuniones o urgencias.
Ninguna de esas circunstancias es extraña.
El problema aparece cuando se gestionan como si FUNDAE fuese una factura que simplemente se presenta al terminar.
No funciona así.
Antes de empezar: perder la bonificación no siempre significa perderla entera
Conviene hacer una precisión importante antes de repartir sustos.
No todos los errores producen la misma consecuencia.
Dependiendo del incumplimiento, puede ocurrir que:
- un participante concreto no pueda considerarse finalizado;
- disminuya el importe máximo justificable;
- se minore la bonificación;
- un grupo se considere no realizado a efectos de bonificación;
- aparezca una incidencia que deba justificarse;
- FUNDAE o el SEPE soliciten documentación adicional;
- o una bonificación ya aplicada termine siendo considerada no conforme.
FUNDAE comprueba, entre otras cuestiones, el importe máximo bonificable, el crédito asignado, la cofinanciación privada, el deber de información a la Representación Legal de las Personas Trabajadoras y los resultados de las actuaciones de seguimiento y control.
Por tanto, cuando hablamos de “errores que hacen perder la bonificación” no significa que cada fallo administrativo provoque automáticamente la pérdida del 100 % del curso.
Significa algo más útil: son errores capaces de impedir, reducir o poner en riesgo la cantidad que la empresa esperaba recuperar.
Y muchos pueden evitarse antes de que empiece la primera clase.
Error 1. Comunicar el curso demasiado tarde
Este es uno de los errores con menos épica y más capacidad para hacer daño.
Para bonificar una acción formativa no basta con comunicar que se hizo una vez terminada.
FUNDAE establece que primero debe darse de alta la acción formativa y después comunicar el inicio del grupo con un mínimo de dos días naturales de antelación. En esa comunicación se informa, entre otras cosas, de las fechas, horarios, lugar o modalidad, participantes previstos y formador.
Imaginemos que una empresa decide el martes comenzar el jueves una formación de Power BI.
Todo parece cuadrar: profesor disponible, empleados disponibles, sala preparada.
Administrativamente, sin embargo, estamos apurando hasta el borde.
Y si alguien confirma el curso el miércoles pensando que “ya lo gestionaremos después”, el problema ya existe antes de abrir Power BI.
Una formación que pretende bonificarse debe planificarse también desde el calendario administrativo.
Esto importa especialmente en aquellas empresas que toman decisiones de formación muy deprisa. RRHH consigue reunir al grupo, dirección aprueba el presupuesto y todos quieren empezar cuanto antes.
Empezar antes no siempre significa hacerlo mejor.
A veces significa pagar más.
Error 2. Cambiar fechas u horarios y pensar que no pasa nada
Los cursos para empresas se mueven.
El director financiero tiene un cierre. Comercial cambia una reunión. Uno de los participantes viaja. El profesor tiene una incidencia. Una sesión que estaba prevista para el martes acaba trasladándose al jueves.
No pasa nada por cambiar una formación.
Sí puede pasar algo por cambiarla y no comunicarlo correctamente.
FUNDAE establece plazos específicos para modificaciones. Los cambios de horario, fechas o lugar deben comunicarse con la antelación correspondiente; si cambia la fecha de inicio, además deben respetarse al menos dos días naturales entre la modificación y el nuevo comienzo. Cuando determinadas alteraciones se producen durante el curso, deben tramitarse como incidencias y responder a causas imprevistas o sobrevenidas que puedan justificarse documentalmente.
Esto es especialmente relevante en una formación de Power BI repartida durante varias semanas.
Supongamos un programa de 15 horas en cinco sesiones. La cuarta se aplaza porque media empresa está metida en una presentación para dirección.
Pedagógicamente, moverla una semana puede ser la decisión correcta.
Administrativamente, no deberíamos tratarlo como:
“Bueno, que se conecten el próximo miércoles y ya está.”
La gestión de FUNDAE debe acompañar la realidad del curso.
Si lo comunicado dice una cosa y lo que ocurrió fue otra, acabamos de crear una discrepancia completamente innecesaria.
Error 3. Confundir aula virtual con “mandar un enlace de Teams”
Este error merece especial atención en Power BI porque una proporción importante de la formación digital para empresas se desarrolla en directo a distancia.
En 2026 continúa siendo posible impartir mediante aula virtual una acción comunicada como formación presencial, siempre que se cumplan las condiciones establecidas.
La Resolución del SEPE aplicable al ejercicio 2026 exige que exista comunicación síncrona, directa, bidireccional y en tiempo real entre formador y participantes. Además, el aula virtual debe poder acreditar la conexión de los asistentes mediante registros que identifiquen personas, fechas y tiempos de conexión.
Dicho de una manera menos administrativa:
una videollamada no se convierte en formación bonificable únicamente porque haya un profesor compartiendo pantalla.
La plataforma y la gestión tienen que permitir acreditar que la formación ocurrió realmente.
Esto tiene una consecuencia práctica muy concreta.
Antes de empezar un curso online de Power BI conviene revisar:
- cómo se registrarán las conexiones;
- cómo se identificará a cada participante;
- qué modalidad se ha comunicado;
- qué horario figura;
- y qué documentación se conservará.
FUNDAE dispone incluso de documentación específica para el aula virtual cuando la herramienta tecnológica no cuenta con determinados registros de conexión.
El curso puede ser magnífico. El profesor puede explicar DAX como los ángeles.
Pero cuando meses después alguien pregunta quién estuvo conectado el 14 de octubre de 10:00 a 12:00, “me acuerdo perfectamente de que estaban todos” tiene escaso valor probatorio.
Error 4. No controlar el 75 % de participación
Este porcentaje debería estar escrito en letras grandes en cualquier planificación de formación bonificada.
Para que un participante sea considerado finalizado, FUNDAE exige que haya realizado al menos el 75 % de las horas de formación en modalidad presencial o el 75 % de los controles de aprendizaje en teleformación.
Esto no significa necesariamente que si un trabajador falta demasiado se pierda la bonificación de todo el grupo.
Significa que ese trabajador puede no considerarse participante finalizado y, por tanto, su situación puede afectar al cálculo de la formación bonificable.
Pensemos en una empresa que organiza doce horas de Power BI.
Un participante empieza muy motivado, pero aparece un cierre trimestral, después un viaje y finalmente una reunión “que no se podía mover”. Cuando alguien revisa las asistencias al final, descubre que ha participado en seis horas.
Ya no estamos discutiendo si ha aprendido suficiente Power BI.
Estamos discutiendo si cumple el criterio administrativo para ser considerado finalizado.
Por eso el control no debería hacerse el último día.
Hay que vigilar la participación durante el curso.
Si alguien empieza a acumular ausencias, todavía puede ser posible reorganizar las sesiones dentro de las reglas aplicables. Descubrirlo cuando todo ha terminado deja bastante menos margen.
Error 5. Incluir a alguien que no puede considerarse participante válido
Este fallo aparece con más frecuencia de lo que parece en grupos donde colaboran perfiles distintos.
FUNDAE contrasta los datos de los participantes con la Tesorería General de la Seguridad Social. Su FAQ indica que no pueden finalizarse como participantes válidos quienes no estén dados de alta en la empresa beneficiaria en la fecha de inicio de la formación ni los trabajadores incluidos en el régimen especial de autónomos.
Esto importa porque en una misma reunión pueden aparecer:
- empleados;
- colaboradores externos;
- consultores;
- profesionales independientes;
- personas de otra sociedad del grupo;
- proveedores.
Todos pueden necesitar aprender Power BI.
Eso no significa que todos deban incluirse administrativamente como participantes bonificables de la misma empresa.
Imaginemos un curso interno con cuatro empleados y un consultor externo que trabaja habitualmente con el departamento financiero.
Que el consultor participe puede tener todo el sentido profesional del mundo.
Lo que no tiene sentido es dar por supuesto que su formación puede bonificarse exactamente igual que la de los cuatro trabajadores.
Antes de comunicar participantes, hay que comprobar quién es quién.
Error 6. Convertir una demostración de Power BI en un supuesto curso
FUNDAE no bonifica cualquier actividad en la que alguien explique algo.
Las acciones formativas deben estar orientadas a mejorar competencias profesionales, guardar relación con la actividad de la empresa o tener carácter transversal y cumplir determinados requisitos.
La duración mínima de una acción formativa es de dos horas. FUNDAE también establece que jornadas, seminarios, ferias y congresos de carácter informativo o divulgativo no se consideran acciones formativas bonificables.
Esto es muy relevante con herramientas como Power BI.
Una sesión de una hora donde un experto enseña las posibilidades de la plataforma puede ser enormemente útil para dirección.
Pero puede ser una demostración, no una acción formativa bonificable.
No debemos disfrazar una cosa de otra.
Un curso de Power BI debería tener:
- objetivos formativos claros;
- contenidos definidos;
- una duración coherente;
- participantes identificados;
- metodología;
- desarrollo de competencias;
- y un sistema que permita acreditar la formación realizada.
Si una empresa quiere únicamente que un experto explique durante 60 minutos qué podría hacer Power BI con sus datos, fantástico.
Quizá eso sea exactamente lo que necesita.
Pero no todo lo útil tiene que pasar por FUNDAE.
Error 7. Equivocarse con la modalidad de formación
Presencial, aula virtual y teleformación no son tres formas distintas de decir “online”.
La diferencia tiene consecuencias administrativas.
En 2026, una formación presencial puede desarrollarse mediante aula virtual bajo las condiciones previstas por el SEPE. La teleformación, en cambio, exige una plataforma que permita desarrollar un proceso de aprendizaje, seguimiento, interacción y evaluación.
Esto resulta especialmente fácil de confundir en un curso de Power BI.
Dos ejemplos:
Caso A. El profesor y seis empleados están conectados al mismo tiempo durante dos horas. Hay explicación, ejercicios, preguntas y trabajo en directo.
Estamos ante una dinámica compatible con aula virtual cuando se cumplen los requisitos correspondientes.
Caso B. Los empleados acceden cuando quieren a vídeos, materiales y ejercicios durante varias semanas, con seguimiento y evaluación.
Eso se aproxima a una lógica de teleformación.
La plataforma, los registros, la comunicación y los controles que deben acreditarse no son idénticos.
Antes de escoger entre las distintas modalidades formativas, no conviene mirar únicamente qué horario resulta más cómodo.
Hay que asegurarse de que lo que se comunica coincide con cómo va a realizarse realmente el curso.
Error 8. Calcular la bonificación mirando solo el crédito disponible
“Tenemos 3.000 euros de crédito. El curso cuesta 3.000. Nos bonificamos 3.000.”
Ojalá siempre fuese así.
El crédito disponible es una pieza del cálculo, pero no la única.
FUNDAE establece que el importe máximo bonificable viene condicionado por diferentes límites, entre ellos el crédito disponible, los costes efectivamente incurridos y los límites económicos aplicables a la formación.
Por eso conocer cuánto crédito tiene la empresa es imprescindible, pero no suficiente.
Si todavía no se conoce esa cifra, el punto de partida puede ser esta guía de Edubaa sobre cómo calcular el crédito FUNDAE de una empresa.
Después hay que revisar el coste y las condiciones concretas de la acción.
También existe otro elemento que muchas empresas pequeñas desconocen: la cofinanciación privada.
Las empresas con más de cinco trabajadores están obligadas a participar con recursos propios en la financiación de su plan anual de formación. FUNDAE establece actualmente estos porcentajes mínimos:
- de 6 a 9 trabajadores: 5 %;
- de 10 a 49: 10 %;
- de 50 a 249: 20 %;
- más de 250: 40 %.
Para ese cálculo pueden computarse, entre otras cantidades, los costes salariales correspondientes al tiempo en que los trabajadores realizan la formación dentro de su jornada laboral.
Si la empresa no cumple la cofinanciación exigida, FUNDAE señala que puede producirse una minoración de la bonificación practicada.
Por eso resulta peligroso utilizar “bonificable al 100 %” como si fuese una característica universal del curso.
En Edubaa ya hemos explicado con más detalle qué significa realmente que una formación pueda llegar a estar 100 % bonificada.
El importe real hay que calcularlo.
No prometerlo.
Error 9. Olvidarse de la Representación Legal de las Personas Trabajadoras
Cuando la empresa dispone de Representación Legal de las Personas Trabajadoras, existe un deber de información sobre las acciones formativas.
No es un detalle decorativo.
FUNDAE incluye expresamente el cumplimiento de este deber entre los elementos que revisa durante la comprobación de las bonificaciones aplicadas.
La documentación oficial contempla además el procedimiento que debe seguirse si aparecen discrepancias, incluyendo un plazo de 15 días y, si persisten, la posibilidad de formalizar el correspondiente acta para su mediación.
En una empresa pequeña sin representación legal este punto puede no tener incidencia.
En una organización que sí la tiene, ignorarlo porque “solo estamos haciendo un curso de Power BI para cinco personas” es una mala idea.
La burocracia tiene esa afición entrañable por seguir existiendo aunque el curso parezca pequeño.
Si existe RLPT, hay que incluirla en el proceso desde el principio.
Error 10. Pensar que cuando termina el curso ya ha terminado la gestión
El profesor cierra el portátil.
Los participantes reciben su última explicación.
Alguien dice “muchas gracias”.
Fin.
Pedagógicamente, sí.
Administrativamente, no.
Antes de aplicar la bonificación debe comunicarse la finalización del grupo, incluyendo los participantes que han finalizado, los costes de la formación y la cuantía y el mes en que se pretende practicar la bonificación. FUNDAE establece que la bonificación puede aplicarse después de comunicar esa finalización y dentro del plazo correspondiente al ejercicio.
Además, la empresa debe conservar durante cuatro años la documentación justificativa relacionada con las acciones bonificadas.
Entre la documentación que FUNDAE identifica aparecen, según modalidad y circunstancias:
- controles de asistencia o registros de conexión;
- acreditaciones del formador;
- entrega de diplomas o certificados;
- cuestionarios de evaluación;
- documentación de teleformación cuando corresponda;
- información a la RLPT;
- contrato de encomienda si interviene una entidad organizadora;
- justificantes y contabilización de costes.
FUNDAE exige además que los gastos y bonificaciones estén identificados contablemente en cuenta separada o epígrafe específico bajo la denominación “Formación Profesional para el Empleo”.
Aquí aparece una de las paradojas de la formación bonificada.
El curso puede durar doce horas.
La responsabilidad documental dura años.
Una factura correcta también importa
La factura no debería limitarse a decir:
“Curso Power BI: 2.000 €”.
Las FAQ oficiales de FUNDAE indican que las facturas de proveedores externos deben contener, además de los requisitos fiscales generales, información que permita identificar la acción: denominación, código de acción y grupo, servicio prestado, fechas, horas y número de participantes, entre otros datos. Si falta información, FUNDAE contempla la posibilidad de completarla mediante certificado o anexo del proveedor.
¿Por qué importa?
Porque meses después alguien que no estuvo en el curso debe ser capaz de reconstruir documentalmente qué servicio se pagó.
Una factura genérica obliga a explicar.
Una factura correctamente identificada explica sola.
En administración eso suele ser buena señal.
Un ejemplo: cómo un curso útil puede acabar mal bonificado
Imaginemos una pyme de Madrid con 24 trabajadores.
Quiere formar a cuatro personas del departamento financiero en Power BI durante 15 horas.
La necesidad es perfectamente razonable: actualmente consolidan información de varias hojas de cálculo y quieren construir un cuadro de mando mensual.
El curso comienza bien.
Pero suceden varias cosas:
La empresa confirma la formación con poca antelación.
Una sesión cambia de fecha y nadie lo comunica.
Uno de los participantes falta demasiado por un cierre financiero.
Las clases se realizan por aula virtual, pero nadie revisa previamente qué registro de conexiones conservar.
Al terminar, administración recibe una factura genérica y aplica la bonificación dando por hecho que coincide con el crédito disponible.
No ha habido fraude.
No ha habido mala fe.
El profesor ha impartido el curso.
Los trabajadores han aprendido.
Y, sin embargo, hemos acumulado varios puntos capaces de generar problemas en una comprobación.
La dificultad de FUNDAE no suele estar en una gran norma escondida. Está en coordinar correctamente muchas cosas pequeñas.
Cómo organizar un Power BI bonificado sin convertirlo en una gymkana
La forma más sencilla de reducir errores consiste en separar la gestión en tres momentos.
Antes de la formación
Conviene comprobar:
- crédito disponible;
- participantes y relación laboral;
- modalidad;
- fechas y horarios;
- objetivos y contenidos;
- proveedor y docente;
- RLPT, cuando exista;
- comunicación de la acción y del grupo dentro de plazo.
Este es también el momento de preguntarse si Power BI es realmente la formación adecuada. Tener crédito FUNDAE no convierte cualquier curso en una buena inversión.
Si todavía existen dudas sobre qué formación merece la pena financiar, puede resultar útil revisar qué formaciones bonificadas elegir según el crédito disponible.
Durante la formación
Hay que controlar:
- asistencia;
- conexiones;
- incidencias;
- cambios;
- desarrollo efectivo del contenido;
- participación suficiente.
Una ausencia no debería descubrirse al finalizar.
Un cambio de fecha tampoco.
Después de la formación
Toca cerrar:
- participantes finalizados;
- costes;
- cuestionarios;
- certificados o diplomas;
- comunicación de finalización;
- aplicación correcta de la bonificación;
- contabilidad;
- archivo documental.
Esto puede parecer mucho cuando se ve escrito seguido.
En la práctica, con un procedimiento bien organizado, deja de serlo.
Gestionarlo internamente o confiarlo a una entidad especializada
Una empresa puede gestionar por sí misma la formación programada y su bonificación.
FUNDAE dispone incluso de un canal específico de ayuda para empresas que realizan su propia gestión.
También puede encomendar la organización a una entidad externa.
La elección depende del volumen de formación, la experiencia administrativa y el tiempo que la empresa quiera dedicar al proceso.
Para una organización que realiza decenas de acciones al año y dispone de un departamento especializado, gestionar internamente puede tener perfecto sentido.
Para una pyme que organiza dos o tres cursos y cuyos responsables de RRHH ya tienen una lista de tareas capaz de deprimir a una impresora, externalizar la gestión puede ser bastante razonable.
En Edubaa, además de impartir la formación, ofrecemos un servicio de gestión de la bonificación FUNDAE para empresas. El coste publicado del servicio es el 10 % de la cantidad recuperada, IVA no incluido.
La ventaja práctica no está únicamente en rellenar formularios.
Está en coordinar formación y gestión desde antes de empezar.
📞 +34 919 931 368
✉️ hola@edubaa.com
¿Qué ocurre si FUNDAE detecta un error?
Tampoco conviene pensar que cualquier discrepancia acaba inmediatamente con alguien llamando a la puerta.
Una vez finalizado el ejercicio, FUNDAE realiza comprobaciones sobre la correcta aplicación de las bonificaciones. Si el resultado es no conforme, la empresa recibe una notificación electrónica con los motivos y dispone de un plazo para presentar alegaciones y documentación.
Determinados incumplimientos pueden provocar minoraciones. Otros pueden requerir devolución.
Y si una empresa ha recibido una comprobación relacionada con un curso concreto, lo peor que puede hacer es ignorar la notificación esperando que el problema experimente una resolución espontánea.
No suele ocurrir.
Edubaa dispone además de un artículo específico sobre los errores que pueden provocar problemas durante una inspección o comprobación FUNDAE, donde desarrollamos esa fase con más detalle.
La diferencia es importante.
Aquí estamos intentando no llegar a ella.
Checklist antes de bonificar un curso de Power BI
Una última revisión puede ahorrar bastante dinero.
Antes de comenzar:
- ¿La acción está correctamente dada de alta?
- ¿El grupo se ha comunicado con suficiente antelación?
- ¿La modalidad coincide con cómo se impartirá realmente?
- ¿Los participantes son bonificables por esa empresa?
- ¿Se ha informado a la RLPT si corresponde?
- ¿Tenemos claro qué registros de asistencia o conexión utilizaremos?
Durante el curso:
- ¿Se está registrando la participación?
- ¿Hay alguien acercándose peligrosamente al límite de asistencia?
- ¿Los cambios de fechas, horario o lugar se han comunicado correctamente?
- ¿Se están documentando las incidencias?
Al terminar:
- ¿Los participantes finalizados cumplen el mínimo exigido?
- ¿Los costes comunicados son correctos?
- ¿Se cumple la cofinanciación privada cuando corresponde?
- ¿La factura identifica adecuadamente la acción?
- ¿Se ha comunicado la finalización?
- ¿Coincide la cantidad aplicada con la comunicada?
- ¿Está archivada la documentación?
- ¿Está correctamente contabilizada?
No es especialmente glamuroso.
Tampoco lo es devolver una bonificación.
Preguntas frecuentes sobre Power BI bonificado
¿Un curso de Power BI puede bonificarse por FUNDAE?
Sí. Una formación de Power BI dirigida a trabajadores puede ser bonificable cuando cumple los requisitos de la formación programada por las empresas, responde a necesidades profesionales y se gestiona correctamente. FUNDAE admite formación relacionada con la actividad de la empresa y también competencias de carácter transversal.
¿Puede perderse toda la bonificación si un trabajador falta demasiado?
No necesariamente. El participante que no alcanza los requisitos de finalización puede dejar de ser considerado finalizado, lo que puede afectar a los costes y a la cantidad bonificable asociada. FUNDAE exige al menos un 75 % de las horas en presencial o de los controles de aprendizaje en teleformación.
¿Puedo cambiar una fecha de un curso Power BI ya comunicado?
Puede modificarse la planificación, pero deben respetarse los procedimientos y plazos de comunicación establecidos. Algunos cambios pueden realizarse antes de comenzar y otros, cuando surgen durante la formación por causas imprevistas, deben comunicarse como incidencia y justificarse.
¿Una clase de Power BI por Teams puede bonificarse?
Puede ser posible realizar formación mediante aula virtual. En 2026 se permite que la formación presencial se imparta íntegramente mediante aula virtual cuando existe comunicación síncrona y bidireccional y se cumplen los requisitos de seguimiento y registro establecidos. No basta simplemente con realizar una videollamada.
¿Cuánto tiene que durar como mínimo el curso?
La duración mínima de una acción formativa bonificable es de dos horas. FUNDAE establece además límites sobre las horas diarias de formación, con las excepciones previstas cuando la acción se concentra en una única jornada.
¿La empresa puede recuperar siempre el 100 % del precio del curso?
No. La cantidad bonificable depende del crédito disponible, los costes de formación, los límites económicos aplicables y, cuando corresponda, la cofinanciación privada. Tener crédito suficiente no garantiza por sí solo que todo el precio pueda recuperarse.
¿Quién debe conservar la documentación?
La empresa beneficiaria tiene obligaciones de conservación documental aunque haya encomendado la organización de la formación a una entidad externa. FUNDAE exige conservar la documentación acreditativa durante cuatro años.
¿Qué pasa si aplico una cantidad superior a la comunicada a FUNDAE?
FUNDAE cruza la información comunicada con los datos de bonificaciones aplicadas facilitados por la Tesorería General de la Seguridad Social. Si la cantidad practicada supera la admitida o comunicada pueden aparecer diferencias y una comprobación no conforme.
El mayor error no es administrativo
Hay un error anterior a todos los anteriores.
Contratar un curso de Power BI únicamente porque puede bonificarse.
La bonificación es una herramienta financiera. No debería ser la razón pedagógica ni empresarial de la formación.
Primero hay que identificar qué necesita mejorar el equipo.
Después decidir si Power BI es la herramienta adecuada.
Después diseñar el curso.
Y entonces gestionar la bonificación correctamente.
Ese orden evita dos formas distintas de perder dinero: perder la bonificación por una mala gestión y conservarla para financiar una formación que no servía para nada.
FUNDAE puede reducir el coste.
No puede fabricar el retorno de la inversión.
Eso depende de elegir bien qué se enseña, a quién se enseña y para qué.
